lunes, 8 de diciembre de 2014

Lo que revelan los problemas con los horarios de trabajo

"...Les recordamos a todos la importancia del estricto cumplimiento de los horarios de trabajo", "...por favor evitar futuros llamados de atención por no cumplimiento de su horario laboral". " ..Tengo muchos problemas con el jefe con el horario de trabajo".

Es muy poco probable que alguien no haya escuchado algo similar en algún momento de su vida laboral dirigido hacia algunos de sus compañeros o inclusive hacia sí mismo.
En primera instancia uno no puede estar más que de acuerdo con la seriedad y el profesionalismo que significa cumplir siempre sus horarios, tanto en persona como integrante de una organización. Nada más injusto con otro(s); y una gran causa de improductividad que llegar tarde a nuestros compromisos en reuniones y similares. Por las mismas razones, nada que deteriore más la confianza de nuestros clientes y aliados que incumplir  de forma rutinaria en los encuentros planeados con ellos.
Sin embargo extender esos preceptos sin análisis a la jornada regular de trabajo en empresas de la era del conocimiento puede ser un gran error y más cuando ello solo se origina en una extensión de pensamiento inadecuada; al aplicar sin la correcta reflexión conceptos de una era anterior.
Si yo fuera accionista o estuviera al frente de la gestión de una fábrica, díganos por ejemplo de "botones para camisas", sin duda sería muy estricto, casi religioso con el cumplimiento de la jornada laboral. Un minuto que un operador; que un obrero falte en su jornada regular, impedirá cumplir las metas de producción, su indicador de labor mostrara un deterioro apreciable en la generación posible de valor diseñada y puesta en marcha en esa organización.
Cuando ya no son las fábricas el ambiente más normal en el que nos movemos, esa aplicación estricta de horarios no significa la mayoría de veces nada concreto en la generación de valor en las organizaciones.
Si a eso sumamos, justamente que por ser estos los tiempos en que vivimos, el que cualquier persona, desde cualquier lugar, puede hacer todo o más de lo que haría "sentado" en su puesto laboral (contestar llamadas, intercambiar correos, gestionar aplicaciones informáticas, participar en reuniones, atender los clientes, etc.); es aún más ilógico para mi entender la gran pasión, casi rayando en lo absurdo, que ponen tantos gerentes bajos, medios y altos en esta cuestión.
He observado a mi alrededor por muchos años y puedo aseverar  que  la mayoría de personas (aunque no estén siendo las más bien motivadas por la organización), trabajan en promedio más de la jornada laboral que les  corresponde por su compromiso contractual.
Las que son aun más responsables brindan incluso a sus organizaciones actividades de trabajo en cualquier horario y día que deberían llevar a sus organizaciones a pagarles mucho más que su salario regular!.
Sin embargo todos ellos se ven abocados de una u otra forma a tener contratiempos con el horario. Los pocos líderes que entienden esta situación y cambian su actitud con su equipo, muchas veces lo tienen que hacer bajo su propio riesgo y en algún punto en realidad a "escondidas" de la organización.
La mayoría de personas que conozco no tienen problema en entregarle mucho más a su organización; aprovechando las ventajas que les brindan las nuevas tecnologías, cumplen así  mucho mas de sus compromisos. Sin embargo no hay nada que las desmotive más que un jefe insistiendo inútilmente en cumplimiento de horarios.  Ellos saben muy bien que esas tensiones no generan valor y cuando la organización de paso desconoce también con esas acciones, el tiempo adicional que generosamente le brindan ellos a sus empresas; un sentido de injusticia se apodera siempre de ellos.
En vez de ver esta situación como una gran oportunidad de permitirle a nuestra gente cumplir con su trabajo y ser a la vez más flexible con los compromisos con su familia y su vida personal, muchas empresas se empeñan en dificultar a sus compañeros de trabajo  el obtener una vida más equilibrada.
Mientras más jerárquica es la organización, más probabilidad hay que lo antes expuesto ocurra, mientras de forma paradójica una de las ventajas de los que ostentan el poder en esas pirámides, sea justamente que pueden no tener horario de trabajo sin que nadie les diga nada. Algo insensato en realidad!.
Tener la gente adecuada en tu equipo es una responsabilidad y posibilidad de cualquier líder. ¿Así que si los tiene, porque no confiar plenamente en ellos? ¿Porque ellos no pueden controlar sus horarios y sus responsabilidades?
Hay otro análisis que no debemos dejar de lado: pensar que porque se trabaja más de lo que es nuestro compromiso, implícitamente  se está autorizado a llegar tarde en cualquier momento y dejar esperando a otros sin informarles con anterioridad. Ese es un error grave que este escrito no apoya[1]. Aquí hablamos de como un líder en una organización en la era  del conocimiento debe manejar la flexibilidad en muchos aspectos con miras a superar las metas de la organización que son de su responsabilidad, en total concordancia con el tipo de empresa que sea y el momento que este viviendo o vivirá en el futuro.
En una organización en la era del conocimiento, los aportes más valiosos  para el negocio no tienen horario, es más, el horario estricto mal manejado puede estar en contra de la productividad, la creatividad y la innovación posible y necesaria de una organizaciónn moderna.
Si tú eres líder en una organización de nuestra era y utilizas el control del horario como un indicador de rendimiento de tu equipo, solo estas demostrando con claridad la incapacidad de tu sistema de gestión. Estas dando claras muestras  que no has sido capaz de revolucionar tu organización, crear y poner en marcha verdaderos indicadores de desempeñoo para tu gente y que ellos en realidad estén alineados con tu estrategia y las metas propuestas.
Toda organización, todo negocio debe tener una estrategia clara, un norte concreto de aquello que lo acerca a cumplir sus metas. En principio definir si cada cargo  es necesario en una organización y su impacto en esas metas debería ser fácil, así como simple construir indicadores de desempeño por cada perfil que demuestren en cualquier periodo de tiempo si la labor de cada persona está generando valor, contribuyendo a la mejora en los indicadores organizacionales o por el contrario si esta deteriorándolos y destruyendo valor.
No se sí las organizaciones tradicionales por sus razones históricas  y las nuevas por su inexperiencia, pero al final casi ninguna logra tener eso tan poderoso y tan sencillo que acabo de describir.
Cuando se está gestionado  de forma apropiada el equipo de trabajo,  lo último que  recordaras será sobre como cumple los  horarios  tu gente, salvo que sigas en la fábrica de botones[2].
En este escrito y los cuatro anteriores hemos descrito como el paradigma que mueve hoy al mundo, el que cambia los negocios, evoluciona a gran velocidad. Muchas organizaciones no lo comprenden, no lo aprovechan y por el contario empiezan a sufrir grades problemas por ello. Muchas empresas han desaparecido o lo harán en el futuro por ello.
Una de las mayores fronteras de innovación en el mundo se abre cuando la mayoría de las  organizaciones se den cuenta que es hora de actualizar radicalmente sus estructuras, el esquema de gobierno corporativo, la forma en que aprovechan el talento de sus equipos de trabajo, la forma en que se activan comunidades y redes para esos objetivos. Los nuevos modelos de negocio posibles en ese estadio son enormes y con un impacto disruptivo en toda la sociedad.
Ese será el tema de la próxima y última entrega de esta serie y desde allí espero en el futuro (pero no se aun cuando será en realidad!), abrir  un nuevo conjunto de entregas en este blog centrado en innovación corporativa.
De  nuevo muchas gracias a ustedes; amables lectores, por acompañarme en esta tarea. En especial a aquellos que sin sus consejos, criticas y con su apoyo no hubiera podido lograrlo. A muchos de ellos que me han comprometido a no rendirme y me animan al solicitar una y otra vez  la próxima entrega. Gracias Totales[3].



[1] Aún en empresas de nuestra era existen unos pocos perfiles laborales que requieren personas que cumplan estrictamente su horario (recepcionistas, operadores telefónicos, personal de seguridad y similares). Sin duda tampoco estamos hablando de ello.
[2] Me encantan las camisas y sin buenos botones no son nada útiles. Mi admiración para cualquiera que los fabrique bien y en general para todas las buenas empresas industriales.
[3] En meses pasados falleció en Buenos Aires este genio de la música. Gracias Totales" Gustavo Cerati por todo lo que nos brindaste.